Philip Bennett, ex director adjunto del Washington Post y actual profesor de la Universidad de Duke, estuvo en Madrid para dar una conferencia dentro de la II Convención de Comunicadores de Vocento. Habló de periodismo, de periodismo del bueno, de la difícil situación de los periódicos en Estados Unidos y de los retos a los que debemos enfrentarnos los periodistas de hoy. No dio ni recetas mágicas, ni sermones, ni charletas de gurú… Lo cual es de agradecer en estos tiempos. Sin ‘power point’ y con notas a mano en una libreta.

Él vivió en 2008 una época dorada del Washington Post, cuando ganó seis Premios Pulitzer. Y eso se nota. Bennett lo tiene claro: sólo el buen periodismo puede salvarnos en esta crisis de los medios. Ya no vale cualquier cosa y los periodistas, dijo, debemos estar preparados para adaptarnos a los nuevos retos que nos plantea internet y la crisis del papel. El que no esté dispuesto a ello, mejor que deje esta profesión. Alertó también de la pérdida de medios en las redacciones por la política de reducción de costes, que puede afectar a la calidad de las informaciones.

Y lanzó una idea interesante: elevar el nivel de la conversación en nuestros portales. Hay demasiado ruido, demasiados comentarios sin interés… “es preciso dar la oportunidad a las propias  fuentes a que participen en la conversación”, comentó y  reflexionó sobre el valor que supone que expertos puedan aportar ideas y conocimiento a nuestras noticias e informaciones con sus comentarios. Y habló de generar conversaciones, de aportar conocimiento, fuentes y datos a los lectores. Entiendo que no habló de otra cosa que de aspirar a la excelencia informativa. ¿Y que es eso? No perder la esencia periodística, que no es otra que controlar al poder político, buscar noticias, diferenciar lo importante de lo irrelevante, investigar, comprometerse con los lectores y con la calidad.

Bennett