1. Muchos gallos en el gallinero. Es más, Ramón Gorriarán me dice que no es que haya muchos gallos, es que están todos. Rubalcaba lleva los galones, pero Blanco, Jáuregui, Chaves… también querrán los suyos.
2. Valeriano Gómez, un sindicalista con la cartera de ministro de Trabajo. Acudió a la manifestación de la huelga general contra las reformas. Corre el riesgo de que le pase como a Zapatero, que pasará a la historia por ser el presidente que más recortes sociales realizó durante su mandato. Como les ocurre a los ex fumadores, un sindicalista converso puede ser temible.
3. Bibiana Aido acepta que la degraden a secretaria de Estado. Pero su verdadera penitencia es que tendrá como jefa a Leire Pajín. Las jefas (como los jefes) llevan muy mal que sus subordinadas les hagan la competencia en lo realmente importante. Su rivalidad puede dar días gloriosos.
4. Que la sanidad esté en manos de Leire Pajín es una prueba de fe. Ella, la nueva ministra de Sanidad, ha sido la estrella del día en la red. El motivo: su pulsera power balance, consideradas un engaño por Consumo. Su lapidaria frase de acontecimiento histórico en el planeta, convertido por el boca a boca en acontecimiento planetario, le perseguirá hasta su epitafio.
5. ¿Y cómo queda el ministro Blanco? El queda igual -al menos, por el momento-, pero como los demás suben, se puede afirmar que pierde peso. Veremos.
6. Trinidad Jiménez, Trini para los amigos y señorita Trini para Guerra, recibe el premio a la lealtad. Ayer fue el virus de la gripe A y hoy Mohamed VI, Chavez, los hermanos Castro y Caruana, que serán algunos de sus próximos quebraderos de cabeza. ¿Se puede saber tanto de pandemias y tanto de los conflictos con Marruecos, Venezuela, Cuba o Gibraltar? Ella sí, aunque en Madrid sus compañeros de partido no supieran reconocerle tanta capacidad.
7. López de Uralde, ex líder de greenpeace y ahora líder e Equo, está ufano porque cree que Zapatero ha pensado en ellos en esta crisis de Gobierno. Rosa Aguilar es de esos políticos a los que su partido se le queda chico para sus aspiraciones. Criada en el Partido Comunista aporta un punto de izquierda de toda la vida alejado del glamour couché. A Griñán, presidente en Andalucía, le sale una nueva competidora cara al futuro.
8. Ramón Jáuregui es un político creíble. Ahora, después de ser defenestrado, es un apoyo útil en la aspiración de Zapatero de que el final de ETA sea una realidad antes de marzo de 2012.
9. Al final, Gaspar Zarrías sigue como estaba. Asomado a la puerta pero sin permiso para entrar. Le pudieron las ganas -a él o a sus enemigos- y su nombre sonó, quizá, con demasiada insistencia.
10. Dicen que Moratinos lloró, como un niño sin juguete. No se sabe qué le duele más su salida o su sustituta.
11. Con esta crisis Zapatero quiere llegar a marzo de 2011 con opciones para ganar. Él lo cree posible. Y ya se sabe, lo peligroso de los sueños es que, a veces, se cumplen.