Al menos eso es lo que nos gustaría pensar a los que trabajamos en este negocio. Pero realmente pienso que es así. Si echamos un vistazo a Estados Unidos (que es como ver lo que terminará ocurriendo aquí, en España), vemos una constante sangría de periódicos de papel y la sensación de que todo esto es como un castillo de naipes. ¿Nos podemos imaginar ciudades que en un futuro próximo se queden sin periódicos locales? Creo que, por la situación del negocio, es más que posible, aunque defiendo que las ciudades y sus ciudadanos necesitan a los periódicos, y sobre todo a los periódicos locales. De ahí el título de este post.
¿Qué papel cumplen (o han de cumplir) los periódicos en sus respectivas comunidades?
1. Expresan los sentimientos de comunidad.
2. Asumen como propios proyectos comunes.
3. Son notarios de la sociedad en la que están implantados.
4. Controlan y vigilan al poder.
5. Movilizan a la sociedad.
Podemos pensar que todo esto también lo puede asumir un medio digital. Y es así.
Pero el papel, frente a la tendencia digital…
1. Selecciona contenidos.
2. Jerarquiza la información.
3. Editorializa.
Quiere ello decir que tiene una actitud más activa frente a un lector de papel más pasivo. En internet, el usuario tienen un comportamiento más activo, porque prefiere ser él el que seleccione y jerarquice, el que busque la información que desea… No otra.
Así, el papel aspira a ser un referente intelectual, un medio en el que miles de lectores depositan la responsabilidad de seleccionar y jerarquizar. Para ello, es imprescindible no sólo la confianza, sino la complicidad lector-periódico…
¿Qué ha pasado entonces?
Quizá que el lector ha perdido confianza y complicidad…
Considero un error asumir que el lector encuentra en internet lo que antes tenía en papel… Si es así, es que los periódicos nos hemos equivocado o que tardamos en adaptarnos a las nuevas necesidades y exigencias del lector…
El papel ha de ser exquisito… en su diseño, en sus contenidos y en sus planteamientos.
Si recurrimos tan solo a nombres de cabeceras, podemos leer El Independiente, El Guardian, La Voz, La Vanguardia, La Verdad, El Norte, El Adelanto, La Razón, La Opinión… Si los periódicos nos empeñamos en mantener estos principios éticos y profesionales, tendremos mucho futuro por delante. Lo que ocurre es que habitualmente se nos va la fuerza por la boca…
Hoy por hoy me cuesta trabajo pensar que en las ciudades medias y pequeñas internet pueda superar la capacidad del periódico para comunicar, relacionar e implicar a toda la comunidad con independencia de su estatus, edad y capacidad tecnológica. Ello puede convertirse en una oportunidad…
Nadie puede poner en duda de que internet puede aspirar a lograr todo esto, pero quizá el futuro del papel pase por diferenciarse de internet, por no pretender competir con los medios digitales y por recuperar esa vieja aspiración de ser referente, de ser el amigo con el que compartir el desayuno.
Sin olvidarse de dar noticias, aunque sea de otra manera…
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